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AMAYA GARCÍA
(Nota publicada en El Mundo, 19-11-2002)
En el Proyecto Manes, iniciativa que nació hace 10 años en el Departamento de Historia de la Educación de la UNED, investigan los manuales escolares de los siglos XIX y XX. ES la memoria menos conocida de los pupitres y las pizarras.
¿Cuándo empezó a tratarse en las aulas la Teoría de la Relatividad? ¿Cuándo se habló por primera vez de temas de moralidad? ¿Y del evolucionismo de Darwin? ¿Cómo se han abordado los cambios de régimen político? Con el objetivo de encontrar respuesta a éstas y otras muchas preguntas un grupo de investigadores trabaja en el proyecto Manes, una iniciativa que desde hace 10 años investiga los manuales escolares editados en España, Portugal y América Latina durante los siglos XIX y XX.

La idea se fraguó en el Departamento de Historia de la Educación y Educación Comparada de la UNED, donde poco a poco va desvelando la memoria interna de la escuela. «Hasta ahora no se había realizado ningún análisis sistemático del tema», asegura Manuel de Puelles, uno de los directores. «Existía algún estudio aislado, pero no se conocía el listado de los manuales, el uso que se hacía de ellos en las clases y tampoco dónde podían encontrarse», añade.

El equipo que trabaja en el proyecto ha visitado —y sigue haciéndolo— viejos institutos, seminarios diocesanos, escuelas, bibliotecas… a la caza y captura de libros. Hasta ahora han localizado 20.000 manuales escolares de Primaria y Secundaria. «Algunos de ellos son verdaderas joyas bibliográficas», destaca De Puelles. Tesoros que se quieren poner al alcance de todo el mundo.

Exposición El edificio de Humanidades de la UNED de Madrid acoge una muestra de libros en la que se pueden contemplar, entre otros, la Enciclopedia Álvarez que, con sus 200 ediciones, ha estado presente en la formación de diversas generaciones, y los manuales Lecciones de Cosas que, desde el punto de vista pedagógico, representaron un gran avance. «En Internet (www.uned.es/manesvirtual/portalmanes.html) hay cerca de 14.000 registros electrónicos», explica De Puelles. Se han seleccionado los más interesantes, «bien por una cuestión pedagógica, filosófica, política…». Porque este proyecto pionero tiene un talante interdisciplinario e interuniversitario, es decir, trabajan profesionales de distintas disciplinas y centros: desde profesores de Ciencias, Geografía e Historia hasta de Arte y Didáctica, entre otras muchas. «El proyecto ha ido creciendo y creciendo…», asevera y, en este momento, diversas universidades españolas, europeas y latinoamericanas colaboran en el programa.

Pretenden analizar los manuales como vehículo político, ideológico y didáctico. «La influencia política está en todos los manuales y en todas las épocas», comenta. Hasta en los problemas de Aritmética se pueden encontrar planteamientos con un mensaje que supera lo estrictamente matemático. Ya hay una tesis en la que se aborda la cuestión. Durante el siglo XIX, se desarrollaba una pedagogía memorística, «con la estructura del catecismo: pregunta-respuesta». En el primer tercio del siglo XX, los métodos se renuevan —«hubo un avance espectacular»—, aunque los manuales unisex copaban buena parte del mercado: «Los destinados para niños y para niñas eran diferentes».

Flora y Juanito, nombres de sendos libros, han educado a distintas generaciones. La primera, como mandaban los cánones, mostraba a una mujer limitada al ámbito doméstico: «La niña en casa, la niña cosiendo, en la cocina…». El hombre ocupaba el resto del espectro social. La II República supuso un cambio en la mentalidad pedagógica, periodo que tuvo su punto final con el inicio de la dictadura franquista.

Libros religiosos. «El manual es un producto muy complejo», subraya este catedrático de Política de Educación. «En los libros religiosos, por ejemplo, las imágenes aparecen antes y son más numerosas», explica Ana Badanelli, una de las becarias que trabaja en el proyecto Manes. «Algunas dan auténtico miedo», añade esta investigadora que prepara su tesis sobre la iconografía femenina en los manuales.

Cuando comenzó la investigación, en 1992, el Departamento de Historia de la Educación de la UNED puso en marcha un programa de Tercer Ciclo que ya ha dado como resultado varias tesis doctorales relacionadas con la historia de los libros de texto de los siglos XIX y XX.

Otro de los objetivos de este ambicioso programa es, en palabras de De Puelles, «reconstruir la historia de las primeras editoriales». Y, por supuesto, poner a disposición de los investigadores un fondo de manuales escolares. «La biblioteca central de la UNED tiene en la actualidad unos 4.000 ejemplares», afirma. Cifra que esperan ir ampliando.